La caza del carnero salvaje (III)
"Tenía veintinueve años, y dentro de seis meses caería el telón sobre la década de mis veinte años. Y sólo había vacío en aquella década que estaba a punto de terminar. Sólo vacío. No había conseguido nada de valor, y no había alcanzado ninguna de mis metas. Mis logros se reducían al aburrimiento, nada más.
¿Qué había sentido en otros tiempos? Ya se me había olvidado. Sin embargo, algo sentí, seguramente. Algo capaz de mover mi corazón, y de mover otros corazones al unísono con el mío. A fin de cuentas, todo aquello se había perdido. Perdido porque estaba predestinado a perderse. ¿Qué alternativa me quedaba, sino la de aceptar que todo se me escapara de las manos?".
La caza del carnero salvaje - Haruki Murakami
