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La Coctelera

Madame Bovary somos todos

Antes de casarse, Emma había creído estar enamorada; pero como la felicidad que esperaba de aquel amor no había hecho su aparición, pensó que se habría equivocado. Y se preguntaba intrigada qué es lo que había que entender concretamente en la vida por palabras como dicha, pasión y ebriedad que le habían parecido tan maravillosas en los libros.

Barack Obama

Los secretos detrás de la elección del premio Nobel de Literatura

(...) la identidad del autor que recibirá un diploma, una medalla de oro con el perfil de Alfred Nobel y un cheque de 10 millones de coronas suecas (algo más de un millón de dólares).

Ese anuncio marcará el punto culminante de un proceso de selección que dura 8 meses, pero que por lo general se prolonga durante varios años. Por razones de prudencia, ningún escritor obtiene el premio Nobel el primer año que aparece su candidatura.

“Cualquier académico, crítico reconocido, profesor universitario, entidad o persona competente puede postular a un escritor por medio de una carta de argumentación. La Academia Sueca también envía cartas a diversas personalidades, invitándolas a formular una sugerencia. Esas gestiones se realizan en un marco de gran discreción para no perturbar la serenidad del proceso”, explicó el director de la biblioteca de la Academia Sueca, Lars Rydquist.

El Comité Nobel posee un selecto grupo de corresponsales en todo el mundo que se encarga de enviar sugerencias, noticias e informes de lectura sobre escritores que podrían integrar la lista de candidatos. Ese grupo trabaja con un método de delegación y un sistema de cruce de informaciones, destinado a evitar manipulaciones. Cada reporte es verificado ante otras fuentes y debatido. Toda esa documentación es estrictamente confidencial.

El comité desecha todas las postulaciones presentadas por el propio candidato. Es inútil hacer un viaje a Estocolmo para hacer lobby ante los miembros del comité. Tampoco se aceptan libros enviados por las editoriales o por sus autores y, mucho menos, regalos.

El 31 de enero, cuando cierra el plazo de inscripciones, el comité realiza una primera selección entre unas 2000 cartas recibidas. De ese total, queda un lote inicial de 200 candidaturas. A partir de ese momento comienzan las evaluaciones a cargo del comité, que se reúne en la sede de la Academia, un edificio del siglo XVIII contiguo al palacio real, en el corazón del centro histórico de Estocolmo.

Al término de la primera fase de selección, que se extiende hasta mayo, sólo restan 5 o 10 aspirantes.

"En ese momento comienza la verdadera selección porque entre junio y agosto los académicos leen la obra completa de los candidatos", precisa Rydquist.

Ese extenuante proceso exige "estudiar toda la obra de los candidatos en todas las traducciones disponibles". Cuando no existen versiones fiables, el comité encarga nuevas traducciones, las paga -a precio de oro- y luego las conserva en la Biblioteca. El trabajo de lectura multilingüe por lo general no representa una dificultad para los académicos, casi todos políglotas que, además de sueco, hablan inglés, alemán, francés y ruso.

"Al término de esa etapa definen una short list de tres finalistas y en septiembre se abren los debates, que por lo general se extienden hasta la semana anterior al anuncio", precisó Rydquist. Cuando no hay consenso, el dictamen final surge de una votación. Las decisiones, argumentadas, se guardan en sobre sellado durante 50 años.

"Para saber por qué nunca se premió a Jorge Luis Borges -comentó- habrá que esperar que haya transcurrido medio siglo desde su última candidatura." Ese plazo se cumplirá en el año 2035.

Rydquist es uno de los dos personajes más influyentes en el proceso. Como responsable de una biblioteca que tiene más de 200.000 libros en todos los idiomas, es el encargado de reunir la bibliografía completa y la documentación que utilizarán los miembros del Comité Nobel para tomar la decisión. Como miembro del Comité Consultivo, interviene en las fases eliminatorias.

El otro hombre clave es el crítico sueco e historiador de la literatura Horace Engdahl. Desde su estratégico puesto de secretario permanente de la Academia Sueca, ese dandy de 59 años dirige el comité de cinco miembros que elige al premio Nobel de Literatura.

A diferencia de lo que ocurre en otros países con los premios más prestigiosos -que muchas veces se otorgan por conveniencia o por amistad-, el Comité Nobel se ufana de actuar "siempre con absoluta independencia con respecto a su propio gobierno, a las influencias extranjeras y a las intrigas de intereses que pueden tejer los grupos internacionales de edición para consagrar a sus escritores estrellas", afirma Rydquist.

Como secretario del Comité Nobel, Engdahl suele percibir la tendencia del jurado y es capaz de olfatear con semanas o meses de anticipación el nombre del autor que terminará por obtener la mayoría de votos. Pero a veces su opinión puede ser decisiva: cuando el jurado está dividido, debe apelar a su talento de diplomático para estimular la formación de un consenso. En ese sentido, su opinión puede resultar concluyente.

Aciertos y controversias

La atribución del Nobel de Literatura respondió en muchas ocasiones a tendencias estéticas del comité que duraron años: entre 1901 y 1912, el idealismo tradicionalista personificado por Rudyard Kipling; en la década del 20, prevaleció el humanismo generoso expresado por Henri Bergson; en los años 30, se destacó la literatura accesible al gran público -cuyos mayores exponentes fueron Pearl Buck y Roger Martin du Gard-; después de la Segunda Guerra Mundial, se privilegió a los innovadores como Ezra Pound, Ernest Hemingway o Albert Camus, y, a partir de 1978, se abrió el período de los maestros desconocidos, dominados por Gabriel García Márquez, Kenzaburo Oé, Gao Xingjian o Elfriede Jelinek.

Sus aciertos, como la valorización de Camus o de García Márquez, estuvieron acompañados por lo que muchos evaluaron como errores e injusticias. ¿Quién se acuerda en la actualidad de Sully Prudhomme, Theodor Mommsen, el español José Echegaray y otros 30 autores que no llegaron a trascender en la historia de la literatura universal?

Algunas omisiones también fueron calificadas de escandalosas. Por razones diferentes, la Academia nunca premió a Jorge Luis Borges, Leon Tolstoi, Emilio Zola, Henrik Ibsen, James Joyce, Paul Valéry o Virginia Woolf.

La influencia política ha sido señalada en los premios a Winston Churchill, el yugoslavo Ivo Andric (para complacer a Tito), los rusos Boris Pasternak y Alexander Solyenitzin (para exasperar a los soviéticos), el egipcio Naguib Mahfuz (para complacer al mundo árabe) y la sudafricana Nadine Gordimer (para denunciar el apartheid). Y no han faltado escándalos tras las decisiones (como se informa por separado).

Horace Engdahl es consciente de esos reproches: "Todas nuestras decisiones son criticadas -reconoce-. Cada ser humano que habita este mundo tiene su propio candidato".

Sámbame - Nueva York Marzo´08

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Amelia dice:

Morrò, ma prima in grazia, / Deh! mi consenti almeno
L'unico figlio mio / Avvincere al mio seno.
E se alla moglie nieghi / Quest'ultimo favor,
Non rifiutarlo ai prieghi / Del mio materno cor.
Morrò, ma queste viscere / Consolino i suoi baci,
Or che l'estrema è giunta / Dell'ore mie fugaci.
Spenta per man del padre, / La man ei stenderà
Sugli occhi d'una madre / Che mai più non vedrà!

Liù dice:

Tu che di gel sei cinta, da tanta fiamma vinta, l'amerai anche tu!
Prima di questa aurora, io chiudo stanca gli occhi, perchè egli vinca ancora...
Per non... per non vederlo più!
Prima di questa aurora, io chiudo stanca gli occhi per non vederlo più!

Amina dice:

Ah! non credea mirarti
Sì presto estinto, o fiore;
Passasti al par d'amore,
Che un giorno sol durò.
Che un giorno sol,
ah sol durò.
(...)
Passasti al par d'amore...
(...)
Che un giorno,
che un giorno sol durò.
Potria novel vigore
Il pianto mio recarti...
Ma ravvivar l'amore
Il pianto mio,
ah no, no non può.
Ah non credea,
Ah non credea
Passasti al par d'amor
Che un giorno,
che un giorno sol durò
Passasti al par d'amor
Che un giorno sol durò

Gilda dice:

*

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Gualtier Maldè nome di lui sì amato, / Ti scolpisci nel core innamorato! /
Caro nome che il mio cor / Festi primo palpitar, /
Le delizie dell'amor / Mi dei sempre rammentar! /
Col pensiero il mio desir / A te sempre volerà, /
E fin l'ultimo sospir, / Caro nome, tuo sarà.

Gualtier Maldè / E fin l'ultimo sospir, / Caro nome, tuo sarà